LA VICTORIA DE ACENTEJO

Este municipio se encuentra en el noroeste de Tenerife, donde ocupa una superficie de 18,36 km2. El paisaje de La Victoria de Acentejo es rural y agrario, donde predominan los cultivos de cereales, plataneras y viñas: la producción vinícola de la comarca es una de las más importantes del norte de la isla, bajo la denominación Tacoronte-Acentejo. El municipio recibe su nombre de la segunda batalla de Acentejo, en la que los conquistadores vencieron a los guanches, acontecimiento que marcó el final de la conquista de Canarias. En agradecimiento por el éxito en esta batalla, Alonso Fernández de Lugo hace construir una ermita dedicada a Nuestra Señora de la Victoria, que se sustituye por un templo más sólido en 1578. Poco después se convirtió en una zona con bastante población, que se repartía en caseríos y subsistían gracias a la agricultura y a la ganadería, que ha perdido importancia en la actualidad. En el municipio existe una amplia tradición artesana en la producción de alfarería y calados, realizada casi siempre por mujeres, y en la elaboración de las populares sillas victorieras. La tonelería y la fabricación de lagares son otras actividades artesanales que históricamente han tenido gran importancia en el municipio.

La Victoria esconde numerosos restaurantes y casas de comida en las que se sirven recetas tradicionales de carne y pescado acompañadas por el vino del municipio. Destacan sus guachinches, establecimientos rurales en los que se ofrece vino de cosecha propia, elaborado por el propio agricultor de manera artesanal, junto a platos típicos. Y es que los viñedos no solo otorgan a La Victoria de vinos de excelente calidad, sino también de un hermoso paisaje en el que perderse y disfrutar de la gastronomía tradicional.