LA MATANZA DE ACENTEJO

El municipio de La Matanza de Acentejo, que ocupa 14,11 km2 en el nordeste de Tenerife, debe su nombre a la batalla que tuvo lugar en esta zona durante la conquista, en la que el pueblo aborigen derrotó a los españoles. El término municipal limita con La Victoria de Acentejo, Candelaria y El Sauzal, y su punto de mayor altitud se sitúa a 1589 metros sobre el nivel del mar en Lomo del Jugo. Destaca su vegetación en los acantilados de la costa, donde pueden encontrarse matorrales de tomillo marino (Frankenia ericifolia), lechuga de mar (Astydamia latifolia), leña negra (Rhamnus crenulata) y granadillos (Hypericum canariense) así como tabaibal-cardonal. En la cumbre destaca el fayal-brezal y los pinares de (Pinus canariensis) y (Pinus radiata). Las medianías del municipio están muy alteradas por la mano del hombre.

La historia del municipio comienza cuando en 1494 tiene lugar en el barranco de Acentejo la batalla como la Matanza de Acentejo, en la que los guanches derrotaron a los conquistadores aprovechando la ventaja que tenían sobre el terreno y las indicaciones del mencey Bencomo de Taoro. El propio capitán Alonso Fernández de Lugo se vio obligado a abandonar la invasión temporalmente. Tras la conquista, la zona que hoy ocupa el municipio de La Matanza fue uno de los lugares más intensamente poblados.

Actualmente el paisaje de la costa de La Matanza se ve salpicado por algunas urbanizaciones de chalés que conviven con las bodegas en las que probar el excelente vino de la zona. Hacia la cumbre hay un área recreativa, La Vica, perfecta para organizar un picnic o una excursión con la familia y los amigos.