VEGA DE SAN MATEO

En la Vega de San Mateo es tradicional su mercado agrícola los fines de semana, que demuestra la importancia de la actividad agropecuaria de la zona, ofreciendo los productos de las Vegas, visibles desde el mirador de Montaña Cabreja, a 1.000 metros de altitud. Ésta ha sido una tierra fértil y generosa que contaba con corrientes de agua en casi todos los barrancos del municipio, que fueron llamadas ríos por los conquistadores y cuya posesión originó fortísimos pleitos que hicieron preciso nombrar “alcaldes de agua” para mediar en los conflictos.

Recuerdo fiel y bastante completo de esa actividad agropecuaria es el museo etnográfico Cho Zacarías, donde gracias al tesón y paciencia de vecinos desinteresados se pudo reunir una colección de más de 12.000 piezas de mobiliario, artesanía o útiles de agricultura, ganaderos, alfareros, tejedores, herreros, etc., convirtiendo este lugar en uno de los museos etnográficos más completos del Archipiélago.

Desde San Mateo nace el barranco de la Mina para atravesar la isla hacia el noreste y desembocar en la capital grancanaria. La Mina tiene un pequeño caudal de agua gracias al trasvase que desde hace siglos se realiza de la cuenca de Tejeda a la del Guiniguada a través de una galería que atraviesa la montaña y que, por eso, lleva el nombre de la Mina.