SANTA MARÍA DE GUÍA

Santa María de Guía es la villa natal del escultor Luján Pérez, quien puso brillante final a la imaginería barroca española y renovó toda la escultura de las islas dejando piezas célebres. Al mismo tiempo es centro de producción del cuchillo canario, instrumento que solían portar los agricultores y ganaderos de la isla.

El término municipal de Santa María de Guía limita con Moya por el levante y con Gáldar por el sur y oeste, lindando por el lado septentrional con el océano. Su relieve es intrincado y complejo, como consecuencia del corto espacio que existe entre las cumbres más altas y la costa. Esta costa se caracteriza por su rocosidad, donde se hace patente la erosión.

Junto al gran puente de 125 metros de alto que cruza el barranco de Silva, se encuentra el llamado Cenobio de Valerón, sorprendente silo en la ladera de una montaña, donde hallamos igualmente un tagoror, en el que se reunía el consejo de los antiguos canarios con su Guanarteme.

De Guía es fundamental la degustación de sus quesos de flor, cuya leche cruda de vaca y oveja se cuaja utilizando la flor de cardo azul. Su autenticidad reside también en su curación, puesto que ésta se realiza sobre “cañizos” colocados en cuevas de escasa humedad, lo que contribuye a darle un peculiar aroma y sabor.