SANTA BRÍGADA

Antes conocida como La Vega, y como Sataute por los aborígenes, la actual Santa Brígida mezcla del pasado agrícola y señorial con un presente residencial, al ser el territorio preferido por aquellos que aspiran a vivir en suntuosas casas y viviendas alejadas de la gran urbe en la que se ha convertido la capital de la Isla. A ello ha contribuido positivamente la feracidad de estas tierras, donde casi todos los topónimos hacen alusión a las grandes extensiones de vegetación que antes dominaban el paisaje de esta zona de Gran Canaria: Dragonal, Lentiscos, Madroñal, Pino Santo… Y, de hecho, su núcleo urbano se encuentra junto a un barranco con bellos palmerales, y que probablemente justificase el nombre de la zona: el barranco de Satautejo.

La Atalaya es un antiguo poblado de cuevas, de gran tradición alfarera y famoso en la Isla por sus casas excavadas en la roca o que aprovechan cuevas ya excavadas tiempo atrás. Aquí podemos apreciar los antiguos modos de hacer la cerámica. Muy cerca se encuentra el campo de golf y la Caldera de Bandama, cráter volcánico de 1 Km. de boca, cuya mejor vista se consigue desde el mirador del mismo nombre a 569 m. de altitud, desde donde también se divisan las Vegas, Las Palmas de Gran Canaria y Telde.